Pues habría que decirle un par de cosas a Mariano Rajoy. La primera, que es culpa de Aznar y no de nadie más que Zapatero ganara las elecciones del famoso 14-M. Lo es porque Aznar se empecinó en gobernar a la americana y se autojubiló a los ocho años de mandato. Lo es todavía más porque Aznar señaló a dedo a su sucesor y lo hizo escogiendo al peor de la lista de candidatos: Rajoy. La segunda, que si España paga ahora las consecuencias de haber abandonado una guerra ilegal, antes de la llegada de Zapatero pagó las consecuencias de participar en dicha guerra. Si no, que le pregunten a los familiares de los militares españoles muertos en Irak. Y si fuera poco, que le pregunten a los soldados españoles que se vieron en Irak en la indeseable coyuntura de matar a otro para salvar su propio pellejo o, cuando menos, de hacer daño al enemigo (de Bush, no de ellos).
Habría que decirle a Rajoy: con amigos como Bush ¿quién quiere enemigos?
Además ¿Una cumbre para reinventar el capitalismo? ¿Para qué? ¿Para que la próxima vez que haya una crisis económica de escala internacional también sea culpa nuestra? Mejor que la culpa la tengan George W. “Sanguinario” Bush y Nicolás “Cómo molo” Sarkozy.
